Cuidado de la bolsa de PP no tejido: Limpiar y
Guardar para uso repetido
Las bolsas de polipropileno (PP) no tejido son una alternativa rentable y reutilizable al plástico de un solo uso. Aunque requieren poco mantenimiento en comparación con algunas fibras naturales, una limpieza y un almacenamiento adecuados pueden mantenerlas en buen estado durante meses o incluso años. A continuación te explicamos cómo conseguir que tus bolsas de PP no tejido sigan siendo funcionales y presentables.
Limpieza básica
- Limpieza rápida: Limpia la superficie de la bolsa con un paño húmedo o una esponja para eliminar el polvo, la suciedad o los derrames.
- Solución jabonosa suave: Para las manchas más resistentes, utiliza agua tibia y un detergente suave. Evita los productos químicos fuertes.
- No lo empapes: El PP no tejido puede perder su integridad estructural si se empapa mucho o se restriega agresivamente.
Técnicas de secado
- Sécala bien al aire: Cuelga o apoya la bolsa abierta para que circule el aire en su interior.
- Evita las fuentes de calor: No utilices una secadora ni coloques la bolsa cerca de radiadores, ya que el calor puede deformar o encoger las fibras de polipropileno.
- Comprueba las costuras: Asegúrate de que todas las zonas, especialmente las costuras, están completamente secas antes de guardarlas para evitar el moho.
Normas de almacenamiento
- Doblar o colgar: Plegarla está bien para guardarla a corto plazo; para periodos más largos, considera la posibilidad de colgar la bolsa para evitar arrugas.
- Mantener alejado de objetos afilados: El PP no tejido puede desgarrarse si se engancha en bordes ásperos.
- Compartimentos separados: Si guardas varias bolsas, coloca cada una en su propio espacio para evitar que se enganchen o transfieran suciedad.
Alargar la vida útil
- Limita la sobrecarga: Aunque duradero, el PP no tejido no es tan resistente como la lona o el yute. Llenarlo demasiado puede tensar las costuras.
- Inspección periódica: Comprueba las asas y las esquinas en busca de signos tempranos de desgaste y refuérzalas si es necesario.
Conclusión
Una simple limpieza y un secado al aire suelen ser suficientes para mantener tus bolsas de polipropileno no tejido en buen estado. Tomando algunas precauciones -como evitar el exceso de calor y las cargas pesadas- puedes alargar la vida de estas bolsas reutilizables y económicas mucho más de lo que una bolsa de plástico de un solo uso podría conseguir.